Historia y evolución de las ferreterías

Hoy en día cuando necesitamos determinado material o herramientas para hacer cualquier trabajo de obra, bricolaje, etc., acudimos a una ferretería en Xátiva, por ejemplo. Las ferreterías son negocios que llevan muchos años entre nosotros y etimológicamente, la palabra quiere decir "tienda de hierros" y al menos así fueron sus inicios, porque eran establecimientos regentados por herreros que vendían útiles de ese material.

La evolución de las ferreterías

Las ferreterías actuales han cambiado mucho y no se parecen en nada a las de entonces. De aquellos años han ido cambiando notablemente, sobre todo desde las tres o cuatro últimas décadas. Poco a poco fueron introduciéndose diferentes productos como enseres para el hogar y se fue ampliando el catálogo hasta ofrecer lo que hay hoy en día.

En unas décadas se ha pasado de ser establecimientos de materiales de hierro y forja a ser todo un lugar de abastecimiento para particulares y profesionales. Gracias a sus herramientas pudieron ser construidas muchas edificaciones de cualquier parte del mundo y ese catálogo ha ido ampliándose día tras día.

Con la lógica evolución del comercio, las ferreterías también lo hicieron, se dividieron por bloques y se especializaron en la venta de materiales específicos. Hay ferreterías especializadas en productos de bricolaje, jardinería, construcción, trabajo en madera o en metal y todo un universo de propuestas diferentes.

Eso sí, no solo para profesionales sino también para personas de a pie que pueden necesitar desde un destornillador hasta una bolsa de agua, un plafón para una lámpara, unos tornillos para ajustar una bisagra, artículos de seguridad, etc., convirtiéndose en algo indispensable en nuestros días.